Las camas ortopédicas, cada vez más tenidas en cuenta. Hasta hace poco tiempo, solamente las clínicas y Hospitales, compraban camas ortopédicas, pero cada vez más, los particulares de cualquier edad y sea cual sea su estado de salud, las compran para mejorar su descanso. Ya no son solo un producto destinado a personas mayores o con movilidad reducida. Cada vez más usuarios optan por las camas ortopédicas como base de su descanso, simplemente porque buscan una superficie regulable que les optimice el sueño y alivie de pequeñas contracturas o malas posturas. En la actualidad, son productos mucho más asequibles y hoy en día se sabe de la importancia de tener un correcto descanso para nuestra salud.

Las camas articuladas facilitan el descanso en posición inclinada, ayudando también a encontrar una posición cómoda para comer sin tener que levantarse. Otros de los beneficios de las camas articuladas gracias a poder elegir el grado de inclinación, son aliviar los problemas de espalda, la acidez o molestias del aparato digestivo, conseguir un descanso reparador, prevenir problemas cervicales, mejorar la circulación sanguínea o facilitar la respiración.

Las hay de matrimonio  o individuales, manuales o eléctricas, con ruedas o fijas, con carro elevador o sin él, con o sin barandilla, … Pero las individuales (manuales o con motor), son los tipos de camas ortopédicas más solicitados. En la actualidad hay todo tipo de modelos para toda clase de necesidades. 

¿Qué son las camas ortopédicas? 

La ventaja principal de las camas ortopédicas es que son flexibles en la regulación de la posición y altura a las necesidades y ergonomía  de cada persona.  Antes de comprar una cama articulada, es conveniente tener en cuenta cierta información básica sobre su funcionamiento, que nos podrá ayudar a reconocer el modelo más adecuado a nuestras necesidades.
Las camas ortopédicas individuales, con opción de ajuste manual son las más vendidas, permite regular la atura de la cabeza y los pies.